domingo, 21 de noviembre de 2010

Un pájaro.

El día que fui un pájaro decidí saltar desde la torre más alta del campanario. Recuerdo con nitidez los segundos previos al salto, el nudo en el estómago y el miedo calándome los huesos; cerré fuerte los ojos y, como si una mano me empujase, salté. La sensación de caída libre es muy desagradable, la sangre te sube a la cabeza y el aire que entra en tus pulmones es abrasador. Aleteé con fuerza , instintivamente , y conseguí hacerme dueño de la situación, ¡por fin conseguí a lo que siempre había soñado!, estaba volando. Estuve todo el día jugando con las corrientes de aire que me ayudaban a subir y ver la ciudad desde las nubes ; me sentía seguro, libre, muy libre. Hacía cabriolas,giraba a derecha e izquierda, hacía acrobacias imposibles y lo que más me gustaba de todo aquello era que en el cielo no había normas. Estaba muy excitado y mi pequeño corazón, que apenas superaba el tamaño de un botón , bombeaba a toda velocidad.
A media tarde, cuando las campanas empezaron a sonar, la luz solar que había iluminado aquel maravilloso día empezó a tornarse gris. Minutos más tarde comenzaba una tormenta.
Volvía a casa y el chaparrón era tal que mis inexpertas alas no podían combatir la lluvia , estaba muy cansado y decidí resguardarme en el alféizar de la ventana de un bloque de pisos.
Una vez allí miré al otro lado del cristal, había una chica ensimismada escribiendo algo bajo la luz de un flexo. Parecía triste. La miré con ojos curiosos y súbitamente levantó la vista de sus papeles. Nuestras miradas se enredaron. Me quedé petrificado durante unos minutos, y ella seguía mirándome , impasible. Un trueno me hizo volver a la realidad y salí huyendo de allí bajo la, todavía espesa, tormenta.
Las gotas de agua camuflaban mis lágrimas, pero el dolor por dentro era insoportable. Lo había cambiado todo por ser un simple pájaro y me acababa de cruzar con un ángel.

1 comentario:

Roos dijo...

Ángel como tú, que a pesar de las lagrimas, no dejan de mostrar sus ojos la más bonita actitud y que en mi no dejan de demostrar una enorme inquietud. Es precioso solete :)